El viento del sur, una copa con hielo y la pregunta que nadie esperaba en el confín del mundo: ¿querés un gin?

Hay cosas que uno no espera encontrar a más de tres mil kilómetros de Buenos Aires, rodeado de montañas nevadas, lengas y el Canal Beagle a los pies. Un gin de autor, destilado con calafate y enebro patagónico, servido en copón ancho con tónica artesanal y vista a la costanera, no es exactamente lo que el imaginario colectivo pone en Ushuaia.

Y sin embargo, eso es exactamente lo que vas a encontrar.

El gin en Ushuaia dejó de ser una rareza para convertirse en parte de la identidad gastronómica de la ciudad. Lo que empezó como una tendencia global que llegaba tarde al sur, terminó siendo algo propio, con sello fueguino, botánicos de la región y bares que son destino en sí mismos. Esta es la historia de cómo el Fin del Mundo se volvió, también, uno de los mejores lugares del país para tomarse un gin tonic.

Gintoneria Ushuaia

De moda mundial a movimiento local: el gin que llegó para quedarse

El boom del gin no es exclusivo de Ushuaia. En toda Argentina la movida explotó, especialmente desde la pandemia: hoy el país cuenta con más de 400 marcas de gin, un número que sigue creciendo. Las bayas de enebro crecen por toda la Patagonia, el agua de deshielo cordillerana es de primer nivel, y el clima frío —que en el mundo del gin importa, y mucho— sobra en el sur.

Pero Ushuaia no se limitó a importar la tendencia. La adoptó, la transformó y la hizo suya. Emprendedores locales entendieron que la materia prima del fin del mundo —el calafate silvestre, la rosa mosqueta patagónica, el enebro de montaña, el sauco, las hierbas aromáticas de los bosques de lenga— era exactamente lo que el mundo del gin buscaba: carácter, identidad, territorio.

Y empezaron a destilar.

Jeremy Button: el primer gin del Fin del Mundo con historia propia

El nombre ya es una historia en sí mismo.

Jeremy Button —o Jemmy Button, como lo registró la historia— fue un joven canoero de la etnia yagán que en 1830 fue llevado a Inglaterra a bordo del HMS Beagle, junto con tres compañeros. La leyenda dice que fue «comprado» o intercambiado en el primer puerto por un botón. De ahí su nombre en inglés. Fue educado en la cultura occidental, presentado en la corte del rey, y tiempo después regresó a su tierra, donde volvió a ser quien siempre había sido.

Es el nombre perfecto para un gin del fin del mundo: mezcla de mundos, viajes, identidad y regreso a lo propio.

El gin Jeremy Button fue el primero del fin del mundo con destilería propia en Tierra del Fuego. Se elabora en pequeños lotes en alambiques de cobre, con ingredientes 100% naturales de la región. Sus botánicos cuentan una geografía: enebro patagónico recolectado a mano, calafate silvestre, rosa mosqueta, sauco, salvia, coriandro, piel de naranja y limón. Cada copa es, de alguna manera, un mapa del sur.

Haruwen: Motos, montaña y un gin de destilería en la Ruta 3

Si hay un lugar que combina dos mundos que nadie esperaría ver juntos, ese es Haruwen, en el kilómetro 3005 de la Ruta Nacional N° 3 —la mítica ruta que empieza (o termina) en Ushuaia, a 36 kilómetros del centro de la ciudad.

El lugar nació como Moto Café 3005, un espacio de culto para los apasionados de las motos que encontraron en este rincón patagónico su punto de encuentro. Con el tiempo, creció. Hoy Haruwen es mucho más que un café: es un museo de motos de fabricación nacional de los años 50, un centro de actividades en invierno (esquí de fondo, trineos, motos de nieve), y —lo que nos interesa aquí— una destilería propia que produce el gin artesanal 3005, otro de los gins del Fin del Mundo con sello local.

Visitar Haruwen es una excursión en sí misma. Te subís al auto por la Ruta 3, rodeado de bosque de lenga y montaña, y llegás a un lugar que parece sacado de una serie de aventura: motos históricas, historias de viajeros que cruzaron el mundo en dos ruedas, el aroma del gin recién destilado y, si el día acompaña, el Valle Vega del Café envuelto en niebla baja y silencio austral.

El gin 3005 tiene exactamente esa personalidad: rústico, de montaña, con botánicos de la zona que lo hacen inconfundiblemente patagónico. Una copa aquí, rodeado de ese paisaje, tiene otro sabor.

Jeremy Button Gintonería: el barcito que redefinió las noches de Ushuaia

Si Haruwen es la experiencia de día, la Jeremy Button Gintonería es la razón para salir a la noche.

Ubicada sobre Av. Maipú 828, en plena costanera de Ushuaia con vistas directas al Canal Beagle, la gintonería es hoy el bar de referencia de la ciudad para quien quiera tomarse algo con historia. No es casualidad: combina la marca de gin local que le da nombre con una propuesta gastronómica que va mucho más allá de la copa.

¿Qué encontrás adentro? Una carta de más de 50 gins y tónicas, nacionales e internacionales, más una selección de tragos de autor pensados para sorprender. Bartenders que saben lo que hacen. Tapas y platos para acompañar —croquetas de espinaca y provolone, quesadilla de pollo ahumado, burger, tiradito de carne— más noches con música en vivo que van desde jazz hasta covers de rock clásico.

Pero lo que hace especial a Jeremy Button no es solo lo que sirven. Es lo que ves mientras lo tomás.

Las ventanas grandes del local enmarcan el Canal Beagle y la costanera de Ushuaia como si fueran un cuadro vivo. A medida que cae la tarde y el cielo se tiñe de violeta sobre el agua, la copa brilla un poco más. Los turistas que venían «de paso» terminan pidiendo la segunda ronda. Y después la tercera.

El diseño del local es industrial con detalles cálidos, y hay también una parte exterior climatizada con estufas para los que prefieren el aire frío de Ushuaia, copa en mano. Hay happy hour, buen ambiente y la sensación de estar exactamente donde hay que estar.

Que sea el primer lugar que recomienda cualquiera que ha estado en Ushuaia no es casualidad.

El gin como excusa para explorar Ushuaia

Lo más interesante del universo del gin en Ushuaia no es solo el trago: es lo que viene alrededor.

Visitar Haruwen con su destilería y museo de motos es una excursión de medio día por la Ruta 3, con todo el paisaje del Fin del Mundo de fondo. Terminar la tarde en Jeremy Button Gintonería mirando el Canal Beagle es el cierre perfecto de cualquier jornada en Ushuaia, sea que vengas del Parque Nacional, de una navegación por el Canal o de un City Tour.

El gin patagónico también es el souvenir perfecto: una botella de Jeremy Button o de Gin 3005 es algo que no conseguís en ningún otro lugar del mundo. Un destilado con historia, con botánicos únicos, con el olor y el sabor del sur más austral del planeta.

Si sos de los que planifican el viaje también por la gastronomía —y en Ushuaia hay motivos de sobra para hacerlo—, el circuito del gin está esperándote.

¿Querés descubrir los sabores del Fin del Mundo?

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Datos prácticos

Jeremy Button Gintonería 📍 Av. Maipú 828, Ushuaia, Tierra del Fuego 📱 @jeremy.button.gintoneria 🌐 jeremybutton.com.ar 🍸 +50 variedades de gin | Cocina | Música en vivo | Vistas al Canal Beagle

Haruwen – Destilería & Museo de Motos 📍 Ruta Nacional N° 3, km 3005, Valle Vega del Café – 36 km de Ushuaia 🕐 Martes a domingo de 9:30 a 13:30 hs (consultar actividades de temporada) 📱 @haruwen3005 🛵 Museo de motos históricas + Destilería Gin 3005 + Actividades de invierno